Un resorte roto es la falla más común que vemos, y la que menos debería intentar arreglar usted mismo. Aquí le explicamos cómo reconocerla y qué hacer.
Si escuchó un estruendo en el garaje que sonó como un disparo y ahora la puerta no sube, casi con seguridad se le rompió un resorte. Es la falla más común en puertas de garaje, y en una puerta que se usa varias veces al día es cuestión de cuándo, no de si va a pasar.
Cómo saber que es el resorte
Los resortes van arriba de la puerta, o a los lados junto a los rieles, y cargan el peso de la puerta para que el motor no tenga que hacerlo. Cuando uno falla, normalmente se ve alguna combinación de esto:
- Un golpe fuerte en el garaje, muchas veces sin que nadie estuviera usando la puerta
- Un espacio visible en el resorte, como si lo hubieran cortado
- La puerta no sube a mano, o se siente pesadísima
- El motor se esfuerza, zumba, o levanta la puerta unas pulgadas y se rinde
- La puerta sube chueca, con un lado más arriba que el otro
Por qué este trabajo no es para hacerlo uno mismo
Lo decimos de muy pocas reparaciones, pero de esta sí: no toque los resortes. Un resorte de torsión guarda muchísima energía, y la guarda igual con la puerta arriba, abajo o a medio camino. Soltarlo sin las barras correctas, y sin saber exactamente cuánto hay que devolverlo, es como termina la gente en el hospital. También es fácil poner un resorte del calibre equivocado, lo que deja la puerta desbalanceada y va desgastando en silencio el motor que usted acaba de pagar.
Otra cosa que vale la pena saber: los resortes casi siempre se instalan en pares y envejecen al mismo ritmo. Si uno ya falló y el otro tiene la misma edad, muchas veces conviene cambiar los dos mientras la puerta ya está abierta, en vez de hacer el mismo trabajo dos veces con unos meses de diferencia.
Qué hacer mientras tanto
Deje de usar el motor. Forzarlo contra una puerta que perdió su contrapeso es una buena manera de convertir una reparación en dos. Si su motor tiene el cordón rojo de liberación y su carro quedó adentro, jálelo solo si está seguro de que la puerta se va a quedar en su lugar — con un resorte roto la puerta pesa mucho y puede bajarse de golpe. Si no está seguro, espere.
Después llámenos. Revisamos juntos los resortes, los cables, los tambores y el balance de la puerta, porque un resorte rara vez falla solo, y le decimos lo que encontramos antes de hacer nada al respecto.



